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domingo, 8 de febrero de 2009

HERMOSO CUENTO SOLO PARA ELLAS !!  

SE VENDEN SAPOS ENCANTADOS QUE SE CONVIERTEN EN PRINCIPES"

Sí decía el letrero sobre el acuario de cristal, lleno de pequeños
sapos, en una tienda.

La idea se me hizo medio fumada y la curiosidad me llevó a
preguntarle a la mujer que atendía que me explicara. Y me contesto
esta jalada:

"Se convierten en príncipes, sólo tienes que seguir las
instrucciones"-Y diciendo esto, me entregó un pequeño cuadernillo
de barata con las instrucciones.

Por supuesto que yo ni de pendeja le creí, pero la vendedora tomó
uno al azar y me lo dio asegurándome: "TODOS SON IGUALES"

-"¡Sigue las instrucciones al pie de la letra y mañana a estas
horas tendrás a tu príncipe!"-

Al llegar a la casa, pensé: pinche vieja loca... ahora que voy a
hacer con este sapo? le marqué a una amiga que al igual que yo
tiene una pinche suerte con los hombres bien jodida y le platiqué
lo que me dijo la vieja del sapo que se convertiría en príncipe (si
claro!)

Cuando colgamos me puse a leer las instrucciones bastaba con
Alimentar al bicho asqueroso cada media hora exactamente, durante
24 horas exactas, día y noche, sin retrasarse ni un minuto, ni
saltarse una comida porque de lo contrario, el hechizo no se
rompería y el sapo seguiría siendo un asqueroso pinche sapo. Pero:
esperense, que voy leyendo el manual y decía:

--Aclaración- Los sapos encantados se alimentan de amor. Cada media
hora exacta, debes decirle a tu sapito palabras cariñosas,
ternezas, piropos, hacerle sentir que no es un sapo, sino un
príncipe. Para que efectivamente, se convierta en uno, aliméntalo
con amor"

-Yo dije: ¡¡¡no maaamen!!! ¿Qué clase de chingadera es esta? Pero
bueno, pues a falta de quehacer lo hice, total, pinche sapo a lo
mejor sí necesitaba amor, Miré el reloj que marcaba exactamente las
8:15 de la noche, tomé al sapo entre mis manos, y nada mas de verle
esos pinches ojos tan feos no supe de donde agarre inspiración y
empecé:

"Eres hermoso, te amo" Me sentí taaan pendeja pero de repente una
luz dorada se desprendió del animalejo, tan intensa que me
deslumbró y hasta creí escuchar el sonido lejano de campanas.

¡¡¡ A la maaadre!!! fue mi única expresión, pero al momento de
verlo, el bicho seguía entre mis manos, un sapo común y corriente,
frío y resbaladizo. Pensé que quizá me estaba volviendo loca así
que a las 8:45 volví a tomarlo entre mis manos y le dije:

"Eres un príncipe, el más hermoso de todos, te amo"

- La luz dorada fue ahora más intensa que antes, el sonido de
campanas pareció envolverme, No se que chingaos me pasaba haciendo
eso pero todo el pinche día, cada media hora, estuve diciéndole al
sapo las cosas más hermosas que salían de mi cabeza.

Le hice poesías, le canté canciones, le dije que lo amaba y lo
hermoso que era, y cada vez la luz dorada era más y más
resplandeciente, el sonido de campanas era más intenso. Prefería no
comer, no ir al baño, con tal de seguir con el proceso del pinche
sapo feo, Todo ese día estuve dedicada a mi sapo.

Al día siguiente,estaba tan cansada que yo creo que me drogó tanto
sueño y besé al pinche sapo en el hocico (si ya sé... ¡¡ que
aaasco!!)

-Noooooooooooo!!! nunca hubiera hecho eso!!!! me quede dormida y
cuando me desperté había un hombre acostado al lado mío en mi
cama!.

-Me quede impactada... o sea, el pinche viejo estaba de ¡¡¡no
maaameees!!! Buenisisisismo...así desnudito listo para comérselo.
El volteó a verme y me dijo: "Gracias por romper el hechizo, soy tu
príncipe, ¿Me amas?"-

No lo pensé ni dos veces y le conteste:

CLARO QUE SI!!! (es que si lo hubieran viiisto) Estaba más que
perfecto, y que me dice: "mientras mas me ames mas hermoso seré"

Uuuuuta no cállense, me decía: --"Dime qué me amas"- me pedía, y yo
le decía: --"Te amo, te amo, te amo"

¿Cuánto me amas?" me preguntaba entonces y yo le respondía:
"¡Mucho, mucho, mucho!"

-.¿Qué serías capaz de hacer por míQuestion" y yo como idiota le
decía:--"¡Todo, todo, todo, tooodooo!"

Claro que le decía todo esto porque no quería perder esas noches de
pasión que la neta... ya me uuurgían!

Le compré a mi príncipe ropa, porque no tenía y no podía andar
desnudo por todos lados, aunque yo era feliz contemplándolo así,
pero no les iba a dar la dicha a las demás viejas en la calle.

Claro que el principito resultó ser muy fino y quería que le
comprara ropa bien carisisisima, AAAh! Y lo tenía que llevar a
comer y a cenar a los mejores lugares.

Un día, mientras yo aseaba la casa y lavaba su ropa, tomo mi carro
sin avisarme y fue y lo chocó, regresó diciendo que me había hecho
un favor que el carro estaba feo, que no se veía bien en el y yo
aun... no terminaba de pagarlooo!! Pero bueno no se que tan
endiosada me tenia que no le di importancia, (esas noches...) Claro
que el wey era creidísimo y no paraba de decirme: "Eres afortunada
de tenerme a tu lado" "No cualquiera tiene un princizipe !!!!!"

Las exigencias fueron en aumento, además del coche nuevo, tuve
darle a mi príncipe gran parte de mi sueldo, vacaciones etc... para
ello, tuve que trabajar horas extras y entonces mi príncipe empezó
a quejarse de que no lo atendía (el hijo de su pinche madre), de
que pasaba muchas horas fuera de la casa, que se sentía solo y que
yo ya no lo amaba como antes. Las cuentas seguían llegando, me daba
rabia llegar a la casa a las díez de la noche, después de haber
trabajado toooodo el día, y encontrar al tipo viendo la televisión,
con su vaso de coñac en la mano.

Me ví en el espejo: mi mirada estaba apagada, mi cabello necesitaba
con urgencia un buen corte, mis manos ásperas, mi ropa.... ¡hacía
tanto que no me compraba ropa nueva! Para que el cabron se diera
sus lujos y encima dijera: -"los príncipes NO DAN EXPLICACIONES"-

Total que el pendejo un día llega y me dice: "Fui a buscar lo que
no tengo en Casa, porque tú ya no me amas, ya no me atiendes, no te
arreglas para mí, ya no haces nada por mí y si no haces nada por
mí, me iré, te dejaré, y si me voy, te morirás de tristeza sin mí,
porque tú no quieres perderme, soy un príncipe. ¡Soy lo mejor que
tienes en tu vida!"

Pensé en la cantidad de cuentas por pagar, en las horas de trabajo
extra, en el cansancio, en la frustración y la rabia. Yo estaba
encabronadísima, y encabronadísima es poco... Emputadisima es la
palabra !!!! Agarre el pinche manual de instrucciones y en la
última página, con letras tan pequeñas como pulgas, pude leer:

"Para deshacer el hechizo, basta con recordarle al príncipe que es
un sapo, basta recordar que tú eres real, basta con recuperar la fé
en ti misma y en tu propia fuerza, basta entender que no necesitas
príncipes para ser feliz. En chinga bajé corriendo las escaleras y
me planté delante de mi príncipe, el que de repente, ya no me
parecía tan hermoso ni tan perfecto y le grité:

"¡Eres un pinche y jodido sapo verde!"-

-"¡Nooo!"-- el wey me gritó furioso.-

-"¡Soy un príncipe, soy lo mejor de tu vida tú me amas, me
necesitas!"-.

-"¡Eres un pinche sapo verde que da asco!!"--. Le grité de nuevo.

-¡Nooo!"--. Dijo ahora, pero en su voz se notaba la inseguridad ¡Tú
me amas! ¡No puedes perderme!

-Me empecé a cagar de la risa y sorprendido preguntó del porque me
reía y le conteste: "eres un sapo hueco, quien va a
necesitar semejante animal tan asqueroso como tu, bla, bla, bla...
Y entre mas le gritaba cosas que bajaran su autoestima más chiquito
se hacia el wey hasta llegar a hacer un sapo.

En chinga fui a regresárselo a la vendedora, quien sonrió y me
repitió de nuevo:

--"TODOS SON IGUALES"—

Nada mas es cuestión de que te endioses con ellos para que se crean
la octava maravilla y hagan de ti lo que quieran.

Así que cuidado porque hay muchos, no traten al hombre como un
príncipe... porque no es más que un simple y pinche sapo...

What next?

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